viernes, 5 de agosto de 2011

"Ni las lágrimas de mi Madre me pudieron cambiar"

Fui una persona mala, asaltante, criminal y violador, las lágrimas de mi madre nunca me hicieron cambiar”.
Es la frase que lleva y llevará en su mente Edison Omar García Ballecilla quién a sus 17 años empezó con su vida delictiva en la ciudad de Guayaquil, sembrando pánico en cada uno de sus habitantes.
Hoy a sus 42 años su vida cambió, él dice que todo su pasado ha quedado atrás gracias a la voluntad de Dios, a quién le sirve predicando su palabra diariamente.
¿Quién es Dios para ti?
No hay explicación solo se que es álguien omnipotente, el Señor de Señores que a pesar de haber sido malvado él me ha salvado

¿Qué fue lo que hizo que tu vida cambiara?

Por medio de un sueño, en donde Dios me mostró el fin del mundo

¿Qué dijeron tus amigos ?

Los que se llamaban mis amigos me dieron la espalda una vez que cambió mi vida, porque ya no hacía con ellos todas esas cosas delictivas.


¿Cómo lo tomo tu familia?

Gracias a mi cambio mi mamá y mi hermano también le sirven a Dios.

¿Algún día te has encontrado con alguna persona que le hiciste daño?

Si.
Me encontré con una mujer que la violé y cuando me vio se abalanzó a pegarme, y yo le dije que ya había cambiado y que ahora soy una nueva persona, pero no me escuchó y huyó. 
¿Cómo te sientes con tu nueva vida de cristiano evangélico?
Me siento super bien porque toda mi vida ha cambiado y se que con mi testimonio muchas personas también lo podrán hacer.

¿Qué les dices a los jóvenes que andan en malos pasos?
Lo único que le puedo expresar es que en la palabra de Dios dice:
“Joven acuérdate de tu creador en tu juventud antes de que vengan los tiempos malos y lleguen los años en que digas no tengo en ellos contentamiento Eclesiastés” 12: 1.

Aunque la  vida de Omar ha cambiado en todos sus aspectos, él manifiesta que su conciencia todavía lo culpa de todo el daño que realizó en el camino de la delincuencia, pero aún así espera  que algún día todas esas personas; que vivieron en tinieblas por el comportamiento de Ballecilla, lo perdonen para así poder vivir con tranquilidad.